<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/7890105083437917276?origin\x3dhttps://samoyeddreams.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>
Reprimiéndome...
jueves, 15 de diciembre de 2011 @ 8:20
Estaba comiendo como lo hacía normalmente a la hora de almuerzo, con pocas ganas y apartando a los gatos de mi hermana de mi plato... Aunque ahí había algo que me incomodaba lo suficiente como para estallar en cualquier minuto sin darme aviso alguno, pero solo podía reprimirme en mi propio ser.
-Tranquila,- me decía esta persona que tanto me incomodaba mientras yo me levantaba de mi silla y me dirigía a un sillón esperando algún tic o bien un ataque.
-¡Quieta!,- pude gritar yo sin saber exactamente el por qué, sentía como mi vista se nublaba y la desesperación recorría mi cuerpo gritando en auxilio, tratando de liberarse de lo que vendría pero solo conseguía espantarse y huir, dejar que aquel demonio se apoderara de mi cuerpo, sentía como mis ojos empezaban a parpadear a una velocidad impresionante sin yo dar la orden, sentía como mi mano se tensaba y yo solo conseguía mover la de un lado a otro como era de costumbre, para que no se paralizara por completo y me diera aquel temido ataque, mi cabeza daba salto hacia atrás y solo podía ver lo que yo más temía en esa ocasión; Fuego, ¿Por qué antes y durante de una convulsión yo veía fuego? no lo sé, pero en ese momento lo veía y temía una ves más por mi vida, pero no podía dejar vencerme tan rápido, hace ya 9 meses no me daba cierto ataque y no me volvería a dar, especialmente si aquella horrible persona que me había causado la Tourette estaba ahí presente.
-tranquila, no va a pasar nada, inspira profundo,- me decía mientras me acorralaba más y más... Yo sabía lo que pretendía y no le dejaría hacerlo.
Finalmente pude volver a la realidad y pude controlar nuevamente todas mis funciones motoras, mi cuerpo se sintió aliviado volviendo a si mismo pero la sola experiencia me ponía nerviosa nuevamente, pero por otra parte me sentía bien, como si toda esa presión que tenía guardada se hubiera marchado, no de la correcta forma pero se hubiera marchado al fin y al cabo.
-¡Fuera de aquí! Me pones nerviosa... ¡No soy una enferma entiende!- Le dije a esta persona mientras la apartaba bruscamente con mis brazos.
-Soy tu madre- me dijo.
-No lo eres y nunca lo has sido. Suspiré y me protegí de lo que sabía que vendría con un sueño profundo.

Cada ves que la veo me gustaría decirle tantas cosas, golpearle si es posible y desquitarme totalmente, por tantas cosas que me ha hecho en tantos años, pero me cuesta escapar de lo que realmente soy, un negocio para lo que se hace llamar "mi madre", por eso nací, por engaños y por dinero, y por eso debe mantenerme como enferma, para seguir ella recibiendo el dinero de mi padre y es con eso que yo debo luchar.. Pero por el momento ella va ganando ¿Por qué? porque yo soy siempre la mentirosa, esta sabe comprarse a la gente, tanto con dinero como con sexo.

Ahora se llevara a lo más importante que algún día tuve.. Radimir y Viktorya.