...
miércoles, 7 de diciembre de 2011 @ 11:45
-¡Que ya estoy harta de esos perros!- escucho a veces, y es que cuando voy al colegio Viktorya se encarga de destrozar el patio... Yo se que es simplemente una cachorra y por eso lo hace, el tema es como hacer comprender a los otros este punto; es fácil decir que es como un niño pero dicen que al crío se le puede educar ¿Y si no quiere hacer caso? Al crío se le pega... No, al perro no.El otro día mi padre vino, y ya no me acordaba de sus comentarios "-Que feo esta el perro-.-Estos perros sufren aquí-, etc" Pero a mi el dinero me alcanzaba solo para mantener a Radimir, que al mes me salía 150.000 pesos chilenos, y bueno, la llegada de Viktorya me tomó por sorpresa, yo no quería, sabía que no podría hacerlo, sabía que llegaría todos los días demasiado cansada como para poder con la joven Samoyedo, y sobre todo sabía que no tendría dinero para alimentarla.
Y así van las cosas, ya debo irme a Santiago, nunca había visto el patio tan negro y a mi tan agotada, mis padres me prometieron que me ayudarían con la plata pues fue idea de mi "madre" el comprar la samoyedo pero esto jamás ocurrió, son unos 400.000 pesos mensuales que yo NO tengo y no puedo tener a esta edad, así como va la cosa Radimir ya no tiene comida y está teniendo que compartir la comida de Viktorya que es de cachorro, ambos están horribles y no se que podré hacer para la exposición internacional de Enero.
Y aún así creen que mi esfuerzo es en vano y solo quieren que esos perros desaparezcan, lo digo más que nada por la empleada domestica, Mireya que no deja de decir aquello, y yo bueno... Yo no puedo decir que no y he accedido a que se vayan a Curicó, conozco bien lo que pasará y no puedo evitar entristecerme, a Viktorya le tengo un cariño enorme y bueno, Radimir, Radimir es mi vida... Yo se bien que ambos perros serán regalados o vendidos al mejor postor, ni si quiera esa plata será para mi, si no para mi "madre".